
QUERIDOS POLITICOS, REPRESENTANTES DEL PUEBLO, POR FAVOR, ESCUCHEN A MI OBESIDAD COMO LA HE ESCUCHADO YO.
España es el tercer país europeo con mayor prevalencia de sobrepeso y el cuarto en obesidad. La obesidad es un exceso de grasa en el cuerpo. Una de las funciones de la grasa es la de proteger nuestros órganos y al cuerpo de lesiones y golpes y como aislante de los cambios de temperatura. Por lo tanto, un exceso de grasa es un exceso de auto-protección. Sin embargo, cuando vas al médico lo normal es que te digan “tiene sobrepeso, tiene que adelgazar o perjudicará su salud, tiene que ponerse a dieta y hacer ejercicio” como si no estuvieras harto de hacer dietas y machacarte en el gimnasio sin obtener resultados favorables ni duraderos. Y lo más lamentable de todo esto es que detrás de esa incomprensión, la burla y discriminación social hay una persona que sufre en silencio el motivo real de su exceso de protección. Hasta hoy que voy a dar visibilidad pública a esa falta de atención a nivel político para dejar de ser un país de “fofos”. ¿Qué esconde con tanto recelo un obes@ que puede incluso llevarle a la muerte?
Tal vez un abuso sexual con tan solo 6 años de edad, el cual bloqueó su mente para sobrevivir y desbloqueó en el momento que se enamoró y tuvo relaciones conscientes y se dio cuenta que les decía de forma natural e inocente a sus parejas “no me hagas daño”, hasta que un psicólogo le hizo ver que eso no era normal, destapando con ello una olla a presión que casi le autodestruye.
Tal vez esconde tres episodios de bullyng, uno escolar y dos laborales. Un acoso por parte de una autoridad religiosa que le llevó a tal sufrimiento que quiso quitarse la vida. Otro acoso por parte de un jefe que cumplía un mandato ministerial para no hacer fijos a más trabajadores y acabó en un despido improcedente y una impotencia por no poder justificar ese acoso. Y un último acoso laboral por negarse a acostarte con su superior que condujo a la violencia incluso física y el quitarle una plaza que con tantísimo esfuerzo y sacrificio había obtenido.
Tal vez esconde la rabia e impotencia por ver cómo por delante de tus narices sacas tres oposiciones de organismos públicos y te las quitan porque, en palabras del presidente del tribunal, “tenían compromisos que atender y al ser tan inteligente ya las volvería a sacar al siguiente año” con el desgaste físico y emocional que supone prepararse unas oposiciones.
Tal vez esconde tener que trabajar hasta los 67 años sin que le quede el 100% de la jubilación porque en los primeros años de su vida laboral no hubo empresario que le asegurara y le convencieron de que ganar en negro era mucho mejor. Y ahora con 60 se vea que no llega porque tiene el cuerpo machacado de tanto trabajar a destajo, horas y horas y a velocidad, y no sepa dónde y cómo acabarán sus huesos.
Tal vez esconde un aborto involuntario/voluntario que le marcó su vida y la de sus hijos porque perder un hijo es un dolor que hay que respetar y no admitir ni una sola pantomima al respecto.
Tal vez esconde no poder más con su vida, querer tomarse un bote de barbitúricos para no volver a sentir más dolor, y llegar una persona (que dice ser terapeuta) para sacarle de ese pozo y una vez que lo hace tirarle por un precipicio. Tal vez gracias a eso descubre que tiene alas para volar y es cuando a punto de estrellarse que las abres tímidamente.
Tal vez descubrir que son altamente sensible y esta sociedad no les contempla en sus planes cuidando más la contaminación atmosférica, lumínica, acústica, visual, térmica, social…y eso les lleva a niveles de stress difíciles de manejar y tremendamente destructivos.
Tal vez lo que esconde tanta protección, es la incapacidad de respirar la vida a pulmón lleno porque te ahoga la hipoteca, la responsabilidad de sacar sola adelante a tus hijos, de cuidar a tus mayores y/o discapacitados y unos jefes que no te facilitan las cosas porque solo les interesa que cumplas horarios y producir y producir y unos amigos que desaparecen en los momentos más críticos.
Tal vez esconde ver como esta sociedad no se une sino que cada vez es más egoísta e individualista y se refleja en la política del insulto, el odio, la mentira, la falsedad, la crueldad, la separación y …triste, muy triste te dices “dios mio, que estamos dejando a nuestros hijos, que valores, que ilusión por vivir, que estructuras para que puedan comenzar sus caminos”.
Tal vez lo que esconde tanto peso es un “no puedo más con tanto dolor” que te lleva el día menos esperado a una UCI por un amago de infarto y un tromboembolismo pulmonar. Donde encuentras ángeles que te devuelven a la vida, porque has tenido una experiencia cercana a la muerte, y te enfrentan a una realidad que aunque aceptas quieres cambiar, empezando por las plantas del hospital que son tercer mundistas y un personal sanitario muy quemado.
Y todo esto, lo ha vivido esta “obesa” maravillosa que ha decidido vivir a pulmón lleno porque la vida le ha dado una segunda oportunidad. La misma que tenéis vosotros para girar el rumbo de esta sociedad.
Si un político es un ciudadano que se dedica a los intereses públicos en general: aire, agua, suelo, bosques, biodiversidad, salud, educación, conocimiento, tecnología, literatura, música… yo quiero en mi vida políticos honestos, empáticos, que me cuiden y remen a favor de lo justo. Amables, educados, respetuosos y que amen por encima de todo el Bien común. Porque yo no busco color, bandera o posición sino un espacio donde poder ser yo misma sin que ser mujer o altamente sensible sea un impedimento.
Gracias por la Escucha.









